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1PREJUICIOS. INTERFIEREN EN NUESTRAS VIDAS
-Por Lic. Andrea P. Sciacca*-

Siempre existieron, siguen existiendo y van a existir, porque es algo que si no lo trabajamos, forma parte de la humanidad. Ahora bien, ¿son beneficiosos?

¿Qué son y de qué tipos?

Son emociones, sentimientos, pensamientos que se tienen de una persona, de un grupo social, entre otras. Son evaluaciones afectivas que dependen de las creencias que se tengan. Es un componente afectivo asociado a las categorías, la valoración. Y están directamente relacionados con estereotipos (si bien son similares y hasta se pueden confundir en algunas oportunidades, ya que muchas veces ambos suelen estar presentes al mismo tiempo sin originarse en fases diferenciadas) pero también con la discriminación. [No hablaré esta vez de ello ni de las diferencias].

Es un modo de juzgar, a priori (pre-juicio). Por lo tanto dan lugar a evaluaciones que ya están sesgadas tanto sea positiva como negativamente.

Y es por eso que los prejuicios pueden ser:
-Negativos (los más comunes y frecuentes)
-Positivos (los más raros y no tan frecuentes)

2Para ejemplificar usaré la vejez:

-Prejuicios negativos:
“Los viejos verdes” (pareciera referir que “todos” los viejos son verdes).
“Los viejos están deteriorados” (como si todos envejeciéramos de maneras iguales, siendo que en la anterior nota justamente traté el tema, y aclaraba que el envejecimiento es de lo más heterogéneo y por eso se habla muchas veces de “vejeces”.
El viejismo (la crítica del propio viejo al ser viejo o a otro viejo).
“No vuelvas viejo…” (como si ello fuera lo peor y no una dicha de haber tenido la oportunidad de vivir más!

-Prejuicios positivos:
“Los viejos son tiernos” (ya que tampoco es cierto, no todos son iguales).
O Ambiguos (que se convierten en negativo o positivo según):
“Los viejos son como los niños”. Más allá de la intención con que se diga, cada uno puede hacer una valoración personal de ello: que usan pañales como si todos usaran pañales, que se olvidan de todo y hay que enseñarles, etc (serían ejemplos más bien negativos)…o que son tiernos, dulces, necesitan mucho afecto, etc (serían ejemplos más bien positivos).

3¿De qué modo afectan?

Si nosotros en lugar de tener la mente abierta, más con una actitud curiosa, suponemos acerca de lo que iremos a conocer…!!??

Ya eso, el juicio a priori, interfiere e influye al momento del encuentro ¡“con”…!

Para esclarecer…

Por lo tanto, a la hora de tener que enfrentar lo “desconocido” y aquí se incluyen tanto lugares, como oficios, profesiones, personas, otros…

…muchas veces actúan como generalizaciones:

-“En San Isidro son todos chetos”, “Mar del plata es la feliz” (¿no hay gente triste?), “Salta es la linda” (habrá a quienes no le guste!), “Los departamentos son más seguros que las casas” (nunca robaron edificios?), “Si el colegio es caro, es porque es mejor”, etc.
-“Las inmobiliarias te estafan”, “Los geriátricos son lugares donde la gente va a morir”, etc.
-“Los psicólogos están o son locos”… “Los martilleros son unos tránsfugas”… “Los abogados son caranchos”, “Los médicos matan personas” y así con cada profesión.

4Eso incluye implícitamente que todos son iguales siendo que todos somos diferentes y que por tanto actuamos de modo distinto, tenemos diferentes valores, principios, creencias (religiosas y no religiosas), entre otras y todo ello hace que pensemos de un modo u otro y que por tanto actuemos en consecuencia.

Si ya vamos con “cierta” predisposición, eso hace que veamos bajo un filtro y eso nos impedirá ser objetivos. Y claro, que también estaremos más atentos a “algunas” cosas más que a otras (como queriendo buscar y encontrar eso que de algún modo ya esperábamos para encima luego decir, ¿“viste que era así?”) y nuestro comportamiento estará alineado a eso que pensamos, muy probablemente.

Lo mismo con algunas enfermedades:

“Cáncer igual a muerte”, como si todos los tipos de cáncer fueran iguales, las defensas de todos estén igualmente vulneradas, los profesionales que te atienden fueran los mismos, el estadio en el que se encuentre lo mismo, como si fuese lo mismo hacerse controles y agarrarlo a tiempo que por una u otra razón uno se deje estar…varias son las cosas que influyen para que en cada uno se desarrolle o no y de modo particular y diferente.

Prejuicios aplicados al envejecimiento

5A modo de ejemplo y ensamblando esta nota con la anterior, utilizaré al envejecimiento para relacionarlo con esta temática. [Claro está que este es sólo un ejemplo pero que se puede trasladar a tantísimas otras temáticas].

¿Cómo se puede llevar adelante un envejecimiento con optimismo y auto-eficacia, si los prejuicios y creencias que se tienen al respecto son predominantemente deficitarias, negativas e imposibilitantes? [a modo de reflexión].

Es por eso que la propuesta es considerar al envejecimiento no desde un paradigma deficitario sino reconociendo los derechos de las personas mayores desmitificando y erradicando tanto los estereotipos como los prejuicios y no propiciar así la discriminación. El paradigma deficitario es mirar el proceso de envejecimiento como una sumatoria de pérdidas y duelos, como sin mirar las adquisiciones y ganancias, sumado a los estereotipos negativos.

7Cabe destacar que no todo en la vejez es pérdida, como antiguamente se pensaba. La concepción que se tenía de los adultos cuando envejecían, era que declinaban, se deterioraban, involucionaban y todas las connotaciones negativas que circulaban en esta etapa (acá queda claro lo hablado arriba). Esto es completamente erróneo, ya que tal como se estudia actualmente y por tanto se conoce, tanto los adultos mayores como su envejecimiento no necesariamente tiene que verse deteriorado, descendidas sus reservas fisiológicas funcionales, dado a la heterogeneidad que se presenta entre las personas de este rango etáreo.

Por eso mi propuesta es: poder pensar en el adulto mayor, despojados de todo prejuicio y tratando de desmitificar creencias o pensamientos errados acerca de esta etapa de la vida que puede durar décadas. Como profesional de la salud, es importante poder transmitir que no es más como se pensaba y que afortunadamente se puede aprender hasta el último día de vida y así mismo que quede clara la idea de poder hacer lo que se desee (intereses, gustos) personales, claro en la medida de las posibilidades individuales ya que no hay un modo de envejecer.

Acá de paso, les dejo un cuadrito explicatorio y comparativo de los modelos mencionados arriba:

cuadro

Para cerrar y a modo de conclusión

8Poder salir de la afirmación: “se envejece como se ha vivido”, ya que es un error. Transmitiéndoles que existe la posibilidad de incorporar el cambio que quieran y/o necesiten. Que pueda haber plasticidad y flexibilidad, tanto por parte del adulto mayor como del profesional interviniente y de la familia o personas cercanas e incluida en esa misma flexibilidad debe estar el hecho del como pensamos, respecto a los juicios previos!!

Por otro lado tener siempre presentes las diferencias individuales para no caer en la generalización que de nada sirve sino que por el contrario, muchas personas pueden verse afectadas por ello.

Y ALERTAR que, detrás de los prejuicios hay posiblemente enquistadas ciertas creencias previas predisponentes y que a consecuencia de ellas viene muchas otras cosas más de la mano!! Por ejemplo la intolerancia por el pensar distinto y varias veces luego una imposición!!

*Andrea P. Sciacca es Psicóloga Clínica Integrativa.
andreaps.clinica@gmail.com
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