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Por Miguel Ángel Osimani
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GUIONES LITÚRGICOS - SEPTIEMBRE / OCTUBRE 2026
   
-Domingo 13 de septiembre 2026 - 24° Domingo durante el año - Ciclo A
-Lunes 14 de septiembre 2026 - Exaltación de la Cruz
-Domingo 20 de septiembre 2026 - 25° Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 27 de septiembre 2026 - 26º Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 4 de octubre 2026 - 27° Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 11 de octubre 2026 - 28° Domingo durante el año - Ciclo A
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Domingo 13 de septiembre 2026 / 24° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A

 

—BIENVENIDA: 

Celebramos hoy el domingo vigésimo cuarto durante el año, y como todos los domingos nos reunimos alrededor de la mesa del Señor para alabarlo, darle gracias y pedirle su ayuda, ya que con nuestras pobres fuerzas no podemos ser verdaderamente misericordiosos con nuestros hermanos, como Él lo es con nosotros; no somos capaces de perdonar, como Él lo hace con nosotros.
 
El Señor nos muestra hoy su gran misericordia, exhortándonos a la misma actitud con nuestro prójimo, única forma de demostrarle la sinceridad y profundidad de nuestro amor; y esa actitud es la condición indispensable para así poder recibir también el perdón de Dios, que nosotros mismos condicionamos cada vez que le decimos: “perdona nuestras ofensas, como nosotros también perdonamos a los que nos ofenden”.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Ecli 27, 33--28, 9) 

--Ya en el Antiguo Testamento encontramos el mandato de perdonar al prójimo, y en él encontramos también la dura condena de la cólera y el rencor.

SALMO RESP.:    (102, 1-4. 9-12)      

R. El Señor es bondadoso y compasivo.

2ª. LECTURA:     (Rm 14, 7-9)   

-- El apóstol Pablo nos expresa que el cristiano es un hombre que admite a un único Señor, tanto en vida como en muerte.

EVANGELIO:   (Mt 18, 21-35)

---Jesús, en el santo Evangelio, nos muestra claramente que la Iglesia es una comunidad de perdón y misericordia.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

---Conociendo el amor y la bondad de Dios, nuestro Padre, que es clemente y compasivo, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos e injustos, dirijámonos a Él con toda confianza y presentémosle nuestras necesidades.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"TE LO PEDIMOS, SEÑOR"

—Padre misericordioso, te pedimos por tu Iglesia y el Santo Padre, para que tu Espíritu lo ilumine en sumisión de proclamar a todas las naciones, el gran misterio de tu infinita misericordia, oremos...

—Señor de la vida, te pedimos por nuestros obispos y nuestros sacerdotes, haz que con sus palabras y ejemplos, edifiquen a tu pueblo santo, oremos...

—Dios de bondad, te pedimos por la paz del mundo, para que los gobiernos y los pueblos, convirtiendo su corazón, realicen sinceros esfuerzos para alcanzarla, real y definitivamente, oremos...

—Dios de todo consuelo, te pedimos por nuestros hermanos que sufren a causa de la pobreza, para que en nuestra generosa ayuda, encuentren esa solidaridad que es su esperanza, oremos...

—Padre bueno, te pedimos por toda nuestra comunidad, para que dando testimonio de tu misericordia y perdón, demostremos así que tu Iglesia es una comunidad de perdón y de misericordia, oremos...

 

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Dios y Padre nuestro, que quieres que todos los hombres se salven, escucha nuestras súplicas y haz que seamos verdaderamente misericordiosos con todos nuestros hermanos. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Nos presentamos y ofrecemos al Padre eterno, en comunión con toda la Iglesia, con un corazón abierto para recibir su misericordia y perdonar a todos los que nos ofenden.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Conociendo la infinita misericordia que Dios nos tiene, démosle gracias todos juntos, unidos al himno de alabanza que ahora iniciaremos.

COMUNIÓN:

Hemos manifestado el deseo de recibir el perdón de Dios, tal como nosotros lo hacemos con nuestros hermanos, al elevarle al Padre la oración que Jesús nos enseñara. Ahora, para que esto se haga realidad en nuestras vidas, entremos en comunión con Él y con nuestros hermanos.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

El resultado de nuestro encuentro de hoy con Jesús, debe manifestarse en frutos de justicia, solidaridad y amor hacia los demás. Debemos dar testimonio con nuestras vidas, del amor, la misericordia y el perdón de Dios.

Nos despedimos cantando...

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Lunes 14 de septiembre 2026 / Exaltación de la Santa Cruz

—BIENVENIDA: 

Celebramos hoy la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, fiesta de acción de gracias: la glorificación de la cruz de Cristo como signo de nuestra redención. Festividad que fue instaurada en la Iglesia después que la emperatriz Elena encontró el verdadero leño de nuestra redención y lo mandó colocar en la magnífica iglesia que hizo edificar en el mismo lugar donde Cristo fue elevado en él: en el Calvario.
 
El inmenso amor de nuestro Padre, que supera totalmente nuestra inteligencia, se nos manifiesta plenamente en el envío de su Hijo, para que muriendo en la cruz, nos obtenga el perdón de los pecados. Cristo, por su exaltación, es decir su crucifixión y su resurrección triunfante, nos ha regenerado, este es el plan realizado del amor de Dios hacia los hombres. Pero esta salvación tiene que ser aceptada, lo que supone para el cristiano, vivir de conformidad con las enseñanzas de Jesús.

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Nm 21, 4b-9) 

--Ya en este texto del Antiguo Testamento, vemos en figura lo que en el Nuevo será realidad: Jesucristo levantado en la cruz sobre la tierra será la vida para todos los hombres.

SALMO RESP.:    (77, 1-2. 34-38)      

R. No olviden las proezas del Señor.

2ª. LECTURA:     (Flp 2, 6-11)   

-- El camino seguido por Jesús para darnos vida, fue rebajarse haciéndose como el más culpable, para que de su muerte saliera la vida.

EVANGELIO:   (Jn 3, 13-17)

--- En el santo Evangelio escuchamos a Jesús en su diálogo con Nicodemo, en el que nos anuncia la voluntad de su Padre: que el hombre tenga vida.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

---Conociendo el amor de Dios, nuestro Padre, que no dudó en entregar su Hijo por nuestra salvación, dirijámonos a Él con total confianza y sencillez, presentándole esta oración por nuestras necesidades.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"POR LA CRUZ DE TU HIJO, ESCÚCHANOS SEÑOR"

—Señor y Dios nuestro, te pedimos que por la proclamación de tu Iglesia y del Papa León XIV, podamos descubrir, aceptar y vivir tu amor incondicional, que entregó a tu Hijo, para que compartiendo nuestra condición humana, pudiéramos alcanzar la vida eterna, oremos...

—Padre de las misericordias, te pedimos por la paz entre los hombres, para que se terminen los derramamientos de sangre entre pueblos hermanos todos podamos alcanzar una auténtica y definitiva paz, oremos...

—Señor de la vida, te pedimos para que la Cruz de tu Hijo sea la que verdaderamente presida toda la vida de nuestras familias, de nuestra sociedad y de nuestra Patria, oremos...

—Padre todopoderoso, te pedimos para que cada familia, cada hermano sufriente, encuentre en nuestro amor y nuestra generosa ayuda, especialmente en este día, una razón para seguir esperando, oremos...

—Dios de bondad, te pedimos nuestra comunidad, para que meditando la realidad de nuestra propia cruz, seamos capaces de asumirla y comprenderla, y así, aceptándola, iniciaremos el camino de felicidad que nos llevará a la vida eterna, oremos...

 

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Padre bueno, tú sabes que realmente queremos seguir a tu Hijo, pero nuestras fuerzas y nuestra fe a menudo fallan, por eso te suplicamos nos des tu Santo Espíritu, para que nos fortalezca y haga realidad nuestro deseo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al presentar ahora estos dones, le expresamos a Dios, desde lo más profundo de nuestro corazón, nuestro sincero compromiso a vivir con actitudes nuevas, comprometiéndonos realmente con las necesidades de nuestros hermanos.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Jesús nos llama, nos invita, a acompañarlo en nuestro esfuerzo cotidiano, cargando nuestra cruz, esa cruz que como la suya, será para nosotros fuente de resurrección y vida. Esta es la esperanza que mueve nuestra plegaria de acción de gracias.

COMUNIÓN:

Hemos participado de la mesa de la Palabra, ahora el Señor nos invita a la mesa que anticipa el Banquete del Reino: su propio Cuerpo y Sangre. Entrando en comunión con Él, entraremos en comunión con toda su vida, su lucha, su amor, su esperanza.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Terminamos nuestra celebración con un firme convencimiento: que la fe que manifestamos tener, debe traslucirse necesariamente en nuestro nuevo modo de vivir, ya que no basta creer en Jesús, Él realmente debe presidir, con su cruz, cada acto y cada momento de nuestras vidas.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 20 de septiembre 2026 / 25° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 

Celebramos hoy el domingo vigésimo quinto durante el año, y porque en verdad creemos en el amor infinito de Dios, y porque queremos que este amor llegue a todos los hombres, nos reunimos todos los domingos a celebrar la Eucaristía. Y por eso respondemos gozosamente a su llamado, a la vocación recibida, y nos realizamos así como hombres, como cristianos y como apóstoles.
 
El Señor hoy nos llama a entrar en el verdadero camino, ya que nuestros caminos son distintos a los suyos; nuestra manera de juzgar es distinta de la suya; no somos capaces de comprender sus designios, y es así que nos llama a trabajar en su viña, que es el mundo, y que debe ser transformado conforme a su plan, para que éste se convierta y cambie; y esta es la tarea que nos confía, esperando nuestra generosa respuesta.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Is 55, 6-9) 

--Ya en el Antiguo Testamento vemos la afirmación de la infinita misericordia de Dios, cuya justicia perdona y difiere de la nuestra, que condena.

SALMO RESP.:    (144, 2-3. 8-9. 17-18)      

R. El Señor está cerca de aquéllos que lo invocan.

2ª. LECTURA:     (Flp 1, 20c-24.27a)   

-- Pablo nos dice que el cristiano debe llevar una vida digna del Evangelio de Cristo; debe ser la manifestación de Cristo en su existencia.

EVANGELIO:   (Mt 20, 1-16a)

--- En el santo Evangelio, Jesús nos habla del llamado que Dios nos hace: nos convoca a trabajar según sus divinos planes.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

---Y ahora, con toda confianza, presentemos nuestra plegaria al Padre providente, por mediación de su Hijo, que ha venido al mundo a traer la salvación prometida.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, ESCÚCHANOS Y HAZNOS TRABAJADORES DE TU VIÑA"

—Señor, al pedirte por tu Iglesia y por el Papa León XIV, para que siempre asumamos por su ejemplo, el que en ella, todos podemos y debemos hacer algo y que todos tenemos un puesto, un carisma, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestros obispos y nuestros sacerdotes, para que bajo su guía segura trabajemos responsablemente en esta viña del Señor que es nuestra Iglesia diocesana, te pedimos...

—Señor, al pedirte por la paz del mundo, para que los gobiernos y los pueblos depongan sus actitudes de odio hacia otros pueblos hermanos y nuestro mundo alcance una paz real y duradera, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestra patria, para que gobernantes y gobernados trabajemos incansablemente por el bien común de todos los que la habitamos, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestra comunidad, para que trabajemos como Iglesia en tu viña, sin rechazar a nadie porque se haya incorporado a última hora, y con la certeza de que nadie puede monopolizar la salvación de Dios, te pedimos...

 

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Padre bueno, que nos has mostrado en tu Hijo el camino para alcanzar la plenitud de vida, haz que sigamos su ejemplo de entrega total al servicio de los hermanos, y así comencemos a construir, en este mundo, el Reino de los Cielos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

En las manos del Padre ponemos ahora la ofrenda de nuestras propias vidas, para responder a su llamado a trabajar comprometidamente en su viña.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

En los signos del pan y del vino, se renueva el misterio de la salvación que esperamos. Hagamos ahora, con fe y alegría, nuestra acción de gracias al Padre, agradeciéndole por llamarnos a trabajar en su viña.

COMUNIÓN:

Y ahora, Jesús, el Mesías de Dios que viene a salvar a todos los hombres, se nos da como alimento y manjar, que nos anticipa ya, el banquete del Reino de los Cielos.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Regresemos a nuestra vida diaria meditando que la viña, el Reino de Dios, necesita nuestro trabajo para cultivarla y nuestro sudor para regarla, y hacer realidad el “venga a nosotros tu reino”. Esta es nuestra tarea.

Nos despedimos cantando...

 

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Domingo 27 de septiembre 2026 / 26° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 

Sabemos que el amor de Dios sobrepasa todo lo que podemos imaginar. Esta es nuestra fe, nuestra esperanza que nos reúne para celebrar la Eucaristía. El Señor está presente en nuestra vida, viene siempre a enriquecer nuestra pobreza, ya que Él no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Celebramos hoy el domingo vigésimo sexto durante el año..
 
Dios hoy nos manifiesta que Él no toma en cuenta nuestro pasado de pecado, ya que Él tiene en cuenta el propósito de una vida nueva en Cristo. Él nos pide hoy un compromiso de seguir a Cristo a toda hora y en todas partes, no quedándonos en palabras, en promesas, sino ser fieles a ese compromiso asumido, ya que ser cristiano significa comprometerse realmente con Cristo.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Ez 18, 25-28) 

--En esta profecía vemos claramente la llamada de Dios a la conversión: la exhortación a apartarse de las faltas para ser salvado.

SALMO RESP.:    (24, 4-9)      

R. Acuérdate, Señor, de tu compasión.

2ª. LECTURA:     (Flp 2, 1-11)   

--El Apóstol sigue insistiendo en que debemos tener una íntima comunión con Cristo, los que nos llevará a tener en nosotros mismos, los sentimientos del Señor Jesús.

EVANGELIO:   (Mt 21, 28,32)

---En el Evangelio de hoy, el mismo Jesús nos exhorta a convertirnos y adecuar nuestra vida a lo que creemos.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

---Queridos hermanos y hermanas, unámonos a la plegaria que haremos por todos los hombres, ya que todos somos necesitados de la gracia de Dios.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"TE LO PEDIMOS, SEÑOR"

—Por la Santa Iglesia, el Papa León XIV, para que por su permanente testimonio se incremente nuestro compromiso en cumplir tu voluntad y no solamente de rellenar un expediente de pertenencia a la Iglesia, oremos...

—Por nuestros obispos y nuestros sacerdotes, para que junto a ellos construyamos una Iglesia diocesana en la que sepamos muy bien en lo que creemos y en lo que celebramos, recorriendo el camino hacia tí, oremos...

—Por nuestra patria, para que gobernantes y gobernados, busquemos por sobre todas las cosas, lo que realmente nos une, no lo que nos separa, oremos...

—Por todos los que sufren, los que están solos, abandonados, injustamente marginados, para que por nuestra caridad fraterna renazca en ellos la esperanza, oremos...

—Por nuestra comunidad, para que cumpliendo tu voluntad con prontitud y alegría, y reflexionando con los mensajes que hoy nos da la Escritura, no aceptemos que la soberbia quiebre nuestro camino de Amor a Dios y a los hermanos, oremos...

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Padre, escucha nuestras plegarias y envíanos tu Espíritu para que nos ayude a ser siempre fieles a tu voluntad, para poder así, alcanzar un día la gloria de tu Reino. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Debemos estar dispuestos a cumplir siempre con lo que Dios quiera pedirnos; este propósito presentémoslo sobre el altar, junto con las ofrendas del pan y del vino.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

A pesar de nuestras constantes infidelidades, Dios nos ofrece la salvación, que debemos vivirla y anunciarla. Por eso, con alegría, démosle gracias, en comunión con Cristo y con su Espíritu.

COMUNIÓN:

Jesucristo está presente entre nosotros de una manera especialmente viva por medio de la comunión, y que hemos de hacer llegar a todos los hombres mediante signos concretos de amor. Y esta presencia será definitiva con el retorno del Señor.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Nos retiramos con el convencimiento de que Dios sabe esperar nuestro Sí, que no se escandaliza de nuestras debilidades, pecados y rebeldías y respetando nuestra libertad, prefiere un Sí libre y de hijo, aunque dilatado; que un Sí pronto y diligente, pero servil y farisaico.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 4 de octubre 2026 / 27° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A

 

—BIENVENIDA: 

Celebramos el domingo vigésimo séptimo durante el año, y nos reunimos alrededor de la mesa del Señor, para ser alimentados por Él, que a pesar de nuestras constantes infidelidades, nos demuestra a cada instante de nuestras vidas, que no nos abandona.
 
El Señor, que nos hace entender su mensaje por medio de parábolas, hoy nos manifiesta su amor misericordioso, que contrasta con nuestra constante infidelidad. Nos dice que si nos sentimos abandonados, no es porque Él nos haya dejado, sino porque somos nosotros los que lo hemos abandonado. Él confía su Reino al pueblo fiel, pero nos advierte que a su tiempo nos pedirá los frutos que como nuevo pueblo de Dios debemos producir.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Is 5, 1-7) 

--Este notable poema describe toda la historia de las múltiples manifestaciones de la fidelidad de Dios para con su pueblo y, por otra parte, las infidelidades de Israel.

SALMO RESP.:    (79, 9. 12-16. 19-20)      

R. La viña del Señor es su pueblo.

2ª. LECTURA:     (Flp 4, 6-9)   

-- San Pablo, desde su situación de prisionero, nos dice que para tener paz es necesario orar con acción de gracias y suplicar para dar a conocer nuestras peticiones.

EVANGELIO:   (Mt 21, 33-43)

---Jesús, es una parábola, nos anuncia que como nuevo pueblo de Dios, deberemos entregar los frutos a su tiempo.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

---Sabiendo que nuestro Padre del Cielo es infinitamente misericordioso, que siempre nos escucha, aún a pesar de nuestras infidelidades, dirijámosle nuestra súplica humilde y confiada.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, AYÚDANOS A SER FIELES A TU AMOR"

—Porque queremos, con el ejemplo del Santo Padre, escuchar la voz de Dios que nos invita a trabajar en su viña y la voz del pueblo de Dios que espera de nosotros una actitud más evangélica, te pedimos...

—Porque deseamos construir, con nuestros Obispos y nuestros sacerdotes, una Iglesia diocesana que dé frutos de solidaridad, sobre todo hacia los más necesitados, te pedimos...

—Para que podamos construir una patria en la que el fundamento vuelva a ser tu Hijo, y los valores de nuestra vida y de nuestra sociedad, los de su Evangelio, te pedimos...

—Para que nuestros hermanos que sufren, que están solos, que no tienen nada, sientan tu amor misericordioso y providente por nuestra ayuda concreta, te pedimos...

—Para que nuestra comunidad, reconociendo el carisma recibido de Dios, no lo entierre sino que cada cual, dando testimonio de seguimiento y fidelidad,  aporte su granito en la construcción del Reino, te pedimos...

 

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Padre misericordioso, atiende bondadosamente lo que con fe te hemos pedido, y concédenos la gracias de serte siempre fieles, buscando tu Reino por sobre todas las cosas. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Porque realmente queremos ser siempre fieles a nuestro Padre, y verdaderos constructores de su Reino de amor, manifestémoslo en un ofrecimiento sincero, junto a estas ofrendas.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Con inmenso gozo, elevemos nuestra acción de gracias a Dios, nuestro Padre, que en su infinita misericordia nos ha dado a Jesús, su Hijo, único camino a su Reino.

COMUNIÓN:

Hoy hemos escuchado que el Reino de Dios nos ha sido entregado, como nuevo pueblo de suyo, pero también se nos ha advertido que Él espera nuestros frutos; y en esa tarea, Cristo es el alimento que posibilitará que realmente demos esos frutos.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Al concluir nuestra celebración dominical, no olvidemos que cada uno de nosotros, como Iglesia, como nuevo pueblo de Dios, debemos producir frutos; es necesario que nuestra comunidad produzca frutos, que son, ante todo, el amor.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 11 de octubre 2026 / 28° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 

Celebramos hoy el domingo vigésimo octavo durante el año, y nos reunimos para nuestra Eucaristía dominical, en la que seremos alimentados con la Palabra y con el Pan de los fuertes, que robustece nuestra debilidad, lanzándonos a una religiosidad comprometida con el Evangelio y su anuncio a todos los hombres.
 
El Señor nos presenta hoy la imagen de su Reino, expresándonos claramente que estamos llamados a participar en el banquete de fiesta que Él ha preparado para todos los hombres y todos los pueblos de la tierra. Y Él espera que aceptando su invitación, concurramos con alegría y gozo, vistiendo el traje de fiesta, el vestido de justicia y santidad.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Is 25, 6-10a) 

--Este texto profético nos muestra en una visión escatológica, la salvación total y definitiva, en forma de un banquete al que todos somos invitados.

SALMO RESP.:    (22, 1-6)      

R. El Señor nos prepara una mesa.

2ª. LECTURA:     (Flp 4, 12-14. 19-20)   

-- El apóstol nos da aquí la regla de oro para todo el que quiere ser discípulo de Cristo y proclamar el Evangelio a todos los hombres.

EVANGELIO:   (Mt 22, 1-14)

--- Escuchemos ahora, en las palabras del mismo Jesús, la universalidad del llamado al Reino de Dios.

HOMILÍA

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

SACERDOTE QUE PRESIDE:

--Queridos hermanos, con total confianza que nuestro Padre escucha lo que con fe le pedimos, presentémosle  las oraciones de esta asamblea, por la salvación de todos los hombres.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, QUE SEPAMOS RESPONDER A TU LLAMADO"

—Señor, al pedirte por la Santa Iglesia y el Papa León XIV, para que no rechacemos tu invitación, y la recibamos con la alegría de que sales a nuestro encuentro en el camino de la vida, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestros obispos y nuestros sacerdotes, para que junto a ellos formemos una comunidad diocesana que anuncie sin cesar la buena noticia del banquete del Reino, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestra patria, para que haciendo que tu Hijo vuelva a ser el centro de nuestra sociedad y nuestras familias, ella viva nuevamente de acuerdo con tu Evangelio, te pedimos...

—Señor, al pedirte por nuestros hermanos que se encuentran sufriendo, en sus cuerpos o en sus espíritus, para que descubriendo que están llamados al banquete del Reino renazca en ellos la esperanza, te pedimos...

—Señor, al pedirte que participemos de tu Eucaristía, vistiendo el traje de la hermandad y de la alegría, del optimismo y de la ilusión, de la esperanza y de la confianza, te pedimos...

 

SACERDOTE QUE PRESIDE:

Dios y Padre nuestro, que quieres que todos los hombres se salven y vengan al conocimiento de la verdad, ayúdanos a trabajar cada día con mayor entrega en la salvación de los hombres, para que junto a nuestros hermanos, incorporados a tu Iglesia, podamos llegar a tu Reino. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Ofrezcámonos ahora al Padre, con un sincero deseo de servirlo a Él, a su Iglesia y a cada uno de nuestros hermanos, sobre todo, a los más necesitados.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el sacerdote que preside vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Con la alegría que nos produce el saber que somos hijos de Dios, alabémoslo porque es Él quien nos ha llamado a formar parte de su Reino y quiere extenderlo a todos los hombres.

COMUNIÓN:

Que nuestro encuentro con Cristo, que se da a nosotros en la Eucaristía, nos ayude a brindarnos y a entregarnos más a nuestros hermanos, a servirlos y a comunicarles nuestra fe.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Al despedirnos recordemos que cada uno de nosotros es un llamado, no porque tengamos algún mérito personas, ya que somos llamados sin ningún privilegio, para participar del banquete definitivo del Reino, para el que debemos vestir el traje nupcial.

Nos despedimos cantando...

 

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