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PABLO CIUDADANO ROMANO
-Prof. Santiago F. Garavaglia*-

El 29 de junio, junto al apóstol san Pedro, celebramos al apóstol san Pablo. La realidad es que la mayoría de nosotros siempre sabe muy poco sobre este que no perteneció a los "12", sin embargo, siempre tendemos a recordar sobre san Pablo que fue ciudadano romano. Tres veces en Hechos lo dice directamente (16, 37; 22, 25; 23, 27); y otros tres indirectamente (21, 39; 25, 10; 28, 19) mostrando la ciudadanía romana de Pablo al evocarla en momentos importantes como las circunstancias de su muerte en Roma (Hech 25, 11). Sin embargo, muchos eruditos e historiadores de hoy dudan que Pablo fuera un ciudadano romano. ¿Por qué?

La primera dificultad surge de sus cartas, no encontramos ninguna referencia al tema. Algunos exégetas tratan de explicar este silencio diciendo que es irrelevante mencionarlo, pero no lo es. Ha habido momentos en que Pablo tuvo mucho éxito al declararlo, como cuando estaba escribiendo una carta a los cristianos de Corinto. Ahí Pablo debe enfrentarse a un grupo de predicadores que han dañado su credibilidad frente a la iglesia (2Cor 11). Y como parte de su defensa, comienza a admirarse a sí mismo y enumera las virtudes y títulos humanos que posee (2Cor 11, 18). Si Pablo hubiera sido romano, habría tenido que decirlo, porque como tal, podía predicar mejor que sus enemigos.

La segunda dificultad para aceptar a Pablo como ciudadano romano son los problemas que esto le habría ocasionado. Pablo era un judío fariseo. Si era ciudadano romano, habría tenido que cumplir con ciertas obligaciones civiles que eran incompatibles con su religión, como el servicio militar en el ejército romano o rendir culto a los dioses paganos que son adorados en todo el imperio.

La tercera dificultad surge de los mismos Hechos de los Apóstoles. Por un lado, nos informa seis veces sobre la ciudadanía romana de Pablo, pero, por otro lado, muchas ocasiones contradicen esta información. Cuando Pablo estaba en Filipos, la gente se enojó con su sermón y lo denunciaron a las autoridades, quienes ordenaron que a Pablo y a su compañero Silas le dieran latigazos en la plaza y lo metieron en la cárcel. Al día siguiente, cuando estaban a punto de ser liberados, Pablo le dice al oficial de la prisión: “Después de habernos azotado públicamente sin habernos juzgado, a pesar de ser ciudadanos romanos, y de habernos metido en la cárcel, ¿quieren ahora hacernos salir en secreto? De ninguna manera. Que vengan ellos a sacarnos. Los magistrados se asustaron al saber que eran romanos. Entonces vinieron y les rogaron que salieran de la ciudad” (Hech 16, 37-39) ¿Por qué Pablo permitió los latigazos y el encarcelamiento a pesar de que era un ciudadano romano? ¿Por qué esperó hasta el día siguiente para decirlo? ¿Disfrutaba las palizas y las noches en la cárcel?

La segunda vez que habla de su ciudadanía Pablo fue arrestado en el Templo de Jerusalén. Cuando ya lo han atado y lo han tendido para azotarlo, Pablo le dice al oficial: “¿Es lícito golpear a un ciudadano romano sin juzgarlo? Entonces el tribuno se sorprendió al descubrir que encadenaron a ciudadanos romanos.” (Hech 22, 25-29).

La cuarta y última dificultad para aceptar la ciudadanía romana de Pablo surge de una declaración hecha en su propia carta a los Corintios, donde afirma que recibió 5 veces por parte de los judíos, cuarenta azotes menos uno (2Cor 11, 24). Los latigazos eran el tipo de castigo impuesto a los criminales por las autoridades judías, según lo dispuesto en la Biblia (Dt 25, 13). Consistía en aplicar 40 golpes, pero se detenían en 39, temiendo sin querer violar la Palabra de Dios más allá de ese número. Por lo tanto, fue conocido con el nombre de "40 menos 1".

Entonces, si el mismo Pablo en sus propias cartas no especifica ser romano, pues definitivamente no lo era. Pero si no era romano, ¿por qué Lucas reseña lo contario en los Hechos? Quizás se deba a la finalidad de su obra. Cuando comienza el libro de los Hechos, vemos que está dedicado a un tal Teófilo, amigo estimado de Lucas (Hech 1, 1) al cual lo trata de "ilustre" (Lc 1, 3) y quien probablemente sí era romano. Por tanto, se cree que cuando Lucas compuso su libro, el cristianismo ya se había expandido por todo el imperio, y muchos ciudadanos romanos habían abrazado la fe y no les era fácil vivir desde entonces. Eran hostigados por la comunidad, puesto que eran considerados traidores a las costumbres romanas. Frente a esto, seguramente Lucas quiso instruir a Teófilo, y a todas las comunidades en donde se leyera su libro, que el cristianismo en absoluto estaba en contra del ser romano.

San Lucas, propuso en los Hechos de los Apóstoles lo que ya había propuesto en los Evangelios. No pretendía hablar con precisión histórica de los eventos acaecidos, sino transmitir sus enseñanzas (Lucas 1, 3). Y una de las lecciones que quiso dejar a través del personaje de Pablo es que se puede ser un buen cristiano y un buen ciudadano al mismo tiempo. Lejos de ser una amenaza para la sociedad, los fieles seguidores de Jesús eran los garantes de su buen funcionamiento. Todo buen cristiano debe trabajar por una sociedad mejor. Algunas sectas suelen declarar que este mundo está perdido y que tenemos que esperar el fin de la civilización como la conocemos o la llegada de extraterrestres que nos lleven a otro mundo... Los cristianos, en cambio, creemos que merece la pena trabajar por esta sociedad, por su mejoría. El Reino de los cielos que Jesús predicó, no era el cielo sino la tierra. Jesús quería que el cielo viniera a la tierra. Y si la sociedad no funciona, el Reino no podrá surgir. Los cristianos deben ser los mejores vecinos, los mejores estudiantes, los mejores empleados, los mejores profesionales, los más honestos, los más puntuales y los más responsables. Por esta sociedad y este orden social, Jesús vino a dar su vida. Y sus seguidores tienen que hacer exactamente lo mismo.

 
*Santiago Garavaglia es Profesor de Ciencias Sagradas
por el Instituto Teológico de Córdoba.
Estudiante de Licenciatura y Maestría en Teología
Dogmática en la Universidad Católica de Córdoba
https://elblogdelteologo.blogspot.com/
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Comentarios:

Me resultó un tema muy interesante y de, algún modo, sorpresivo. Muy bueno., Gracias.
Marta Noce
05/06/2022

Bellísimo lo escrito todo en general, pero mucho más lo escrito la última parte, de demostrar nuestro cristianismo y nuestra iglesia con ser brillantes con nuestra vida a dónde estemos!!
Roberto
01/06/2022

 
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